Quien ayer bajó a poner orden en la entrada de la Cámara de Diputados entre manifestantes opositores a la legalización entre matrimonios del mismo sexo y que también están en contra del aborto, fue la diputada MONSERRAT CABALLERO, misma que logró que pasaran en sana paz a ocupar asientos en las butacas del salón de sesiones, en donde también estaban un grupo de niños gimnastas que buscan apoyo para mejorar los aparatos con los que entrenan en la UABC en Mexicali.

Con ello MONSERRAT demostró temple de acero y una personalidad que no se amilana ante los gritos y sombrerazos.

Pocos saben que la diputada CABALLERO trabajó diez años en el área de Homicidios Dolosos de la Procuraduría de Justicia en Tijuana, donde diariamente visitaba las instalaciones del Servicio Médico Forense, donde le tocaba mirar cadáveres amontonados.

MONSERRAT CABALLERO tiene especialidad en grafología, por lo que puede detectar cuando una firma o un documento es falso; incluso puede analizar la personalidad de alguna persona con solo echar un vistazo a su escritura. ¡Toma paloma!

Con información de El Mexicano.